martes, 24 de febrero de 2015

"Es Anti-natural"


"Es anti-natural" grita el individuo en cuestión, sumamente indignado y asqueado, absorto ante aquello que considera no sólo un acto ajeno y contrario a la naturaleza, sino también una ofensa clara y directa que busca atentar contra ella. Se tapa los ojos, desenfunda su mejor mueca de asco y se aleja de inmediato, no sin antes dedicar un par de insultos para desahogarse. 

Esta escena no me resulta desconocida, sin embargo, lo que más me llama la atención de los grupos reaccionarios es esa excusa vieja y gastada que traen a la mesa cuando necesitan un caballito de guerra. Cuando el amor entre dos personas les produce náuseas y buscan una excusa que los ampare para no sentirse tan déspotas. 

"Es anti-natural"

Ok. Esto me hace preguntarme...¿Qué es "anti-natural" precisamente? Para hallar una respuesta es obligatorio definir "natural".

Según el diccionario:

"De la naturaleza, relacionado con ella o producido por ella"

A partir de este punto invito al lector a hacer un mea culpa, quizá lo encuentre necesario o quizá no, pero la idea es participar. Teniendo en cuenta la definición anterior, voy a hacerte un par de preguntas y te pido encarecidamente que respondas con sinceridad. Aquí vamos:

¿Vives en una estructura de cemento y ladrillos, con piso pavimentado y un techo que te protege de la lluvia y los rayos solares?

¿Tiene tu casa conexión telefónica, luz eléctrica, televisión por satélite, señal Wi-Fi?

¿Tienes sistema de refrigeración de alimentos, microondas, aire acondicionado, reproductor de música o DVD, celular, computadora, consola de videojuegos? 

¿Utilizas tintura para el cabello, shampoo, cremas, pasta dental, esmalte, gel para el pelo, perfumes o desodorante?

¿Cubres tu cuerpo con telas de diferentes colores y texturas, adornas tu piel con perforaciones o tatuajes?

¿Consumes con frecuencia medicamentos para el dolor de cabeza, el dolor de panza, la fiebre y demás dolencias?

¿Bebes refrescos, jugo en cartón o en polvo, bebidas alcohólicas, ect?

¿A menudo viajas en auto, moto, colectivo u otro transporte que expulsa gases tóxicos y atenta contra el medio ambiente?

Si la respuesta a la mayoría de las preguntas es sí, lamento informarte que tu estilo de vida es más anti-natural que la cara de Moria Casán y las tetas de Pamela Anderson. Tu estilo de vida no sólo es ajeno a la naturaleza, sino que también atenta contra ella. 

Para explicarlo, repasemos otra vez la definición de natural:

"De la naturaleza, relacionado con ella o producido por ella"

¿Se entiende, verdad? En resumen, TODO aquello que la naturaleza no haya parido puede considerarse como anti-natural. Esto incluye la ropa, los autos, la televisión, la luz eléctrica, los alimentos enlatados, los dulces, el maquillaje, etc, etc, ect...

Porque cuando alguien me traiga una planta que en lugar de dar pimpollos dé celulares o pilas doble A yo me tiro de un noveno piso.

Porque para erguir la ciudad en la que vivimos perecieron miles y miles de árboles, porque para consumir los productos que tanto nos gustan mueren miles y miles de animales inocentes, porque para que nosotros desperdiciemos nuestra existencia postrados en la cama, llenándonos la panza de comida chatarra y navegando en Internet bajo la sombra de nuestro aire acondicionado, los ríos deben ser contaminados, el aire corrompido y los bosques deforestados.  

Y sin embargo existe gente, individuos que gozan de los beneficios de la tecnología y del sufrimiento de la naturaleza sin ningún remordimiento, idiotas con aire de protectores de la moral que tienen la desvergüenza, la falta de sentido común y la hipocresía de gritar "anti-natural" cuando ven a dos personas del mismo sexo besándose. La estupidez humana nunca va a dejar de asombrarme. 

Sería muy gracioso presentar a esta gentuza individuos que realmente se preocupen por la naturaleza y dediquen su vida a protegerla y mantener vivo el amor por lo natural. Probablemente se burlarían, tacharían de alocadas sus costumbres e incluso tendrían el tupé de sentirse ofendidos por estas.

Sería gracioso también verles la cara cuando descubran que la homosexualidad está presente no sólo en las personas, sino también en el reino animal, pues dicho comportamiento se ha registrado en más de 1.500 especies distintas.

Yo trato de ser siempre objetivo, ¿y sabén qué? Voy a darle a toda esa gente, a todo ese tumulto de imbéciles que acusa con el dedo y se ríe como hienas, esa objetividad de la cual sus cerebros, atrofiados por la intolerancia y la religión, se vio penosamente desprovisto.

Soy anti-natural. No por lo que decida hacer en mi cama, sino porque soy un bicho de ciudad. Soy el arquetipo perfecto de idiota capitalista del siglo XXI. Sí, lo admito, contribuyo a destruir el medio ambiente, he renunciado a mi naturaleza más pura, veo a los demás animales como alimento y no me importa vivir entre bloques de cemento gris y cables de alta tensión. Y aunque sea poco, reconocerlo y admitirlo me hace mejor que ustedes, que ignoran por completo la falta que cometen, que se creen por encima del resto y buscan, constantemente en la sombra de una existencia ajena, cumplir el papel de juez y verdugo. 

Lo he dicho muchas veces y lo diré muchas más: el mayor crimen contra la naturaleza es negar la propia.

Es todo lo que tenía para decir.

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